Ayna
Rio mundo y LeturSaludos amantes de las dos ruedas.
Para disfrutar de esta fría primavera (y porque nos regalaron una smartbox) esta vez nos fuimos hasta Ayna, la Suiza manchega

Ayna es un pequeño pueblo de La Mancha, conocido por haberse rodado la película «amanece que no es poco», y por ser un lugar tranquilo rodeado de montañas, siempre acompañado por el rumor del agua.
Dia uno Casa – Ayna
Nuestra ruta comienza en la autopista A-7 dirección Alicante. Nos desviamos a la A-31 dirección Madrid, por la salida 17-A y tomamos el desvío hacia Loma Badá por la salida 208, para continuar por la. CV-83 hasta pasar a de Alicante a Murcia. Hasta aquí una carretera sin interés motero. La autovía, como todas, no nos ofrece nada en especial y la CV-80 es una carretera colapsada de camiones y pequeñas rotondas. Poco antes de Pinoso decidimos parar a tomar unos cafés porque la lluvia amenazaba con fastidiarnos el viaje.

Al amainar la lluvia continuamos el viaje. De pronto vemos el cartel de la región de Murcia la carretera pasa a ser la RM-427, convirtiéndose en una pista casi recta, con curvas suaves y asfalto en buen estado. Las vistas de campos de cultivo nos acompañarán a lo largo de muchos Km.


Continuamos por rectas interminables hasta encontrar la N-344 y tomaremos la salida 70 para incorporarnos a la C-3213 por un breve periodo de tiempo, pues volveremos a desviarnos, esta vez a la RM-428. Con el GPS no hay pérdida.
En esta misma carretera cambiamos de comunidad autónoma, pasando de la RM-428 a la CM-3212 de Castilla la Mancha.
Unos Km más adelante tomamos la A-30 y nos desvíamos por la. CM-412 (salida 56) para repostar.
De ahí volvimos sobre nuestros pasos para tomar la rotonda dirección Riopar, hasta encontrar la indicación CM-3203 dirección Ayna – Liétor

A partir de empieza lo bonito. Son 39 Km por carretera que alterna entre montaña y campos, rectas y curvas, muy poco transitada (encontramos un sólo coche en estos caso 40KM). Por este camino llegamos al mirador del diablo, desde donde se toma una de las fotos más famosas de Ayna, pues las vistas al valle son espectaculares.


Al borde de la carretera caben un par de coches. el acceso son unas escaleras algo empinadas, que nos llevan a un cuidado mirador desde el que podemos tomar la foto más icónica del pueblo.



Continuamos nuestro camino. Sólo nos quedan 4Km al hotel y la carretera se estrecha. Pasamos por otro punto famoso, el mirador del sidecar, pero lo dejamos para otro momento. Tras unas pocas y cerradas curvas, llegamos a nuestro destino.
Ayna es un pueblo muy tranquilo. Allí podemos dar un paseo por sus calles, empezando por el rincón de la toba. Se encuentra al principio del pueblo y es una pequeña plaza que continua por unas escaleras bordeadas por la caída de agua. Es un bonito lugar para sacar fotos. Nosotros llegamos poco después de una riada, y por ello la falta de vegetación y las aguas turbias, pero aun así es lugar es espectacular.


Seguidamente podemos callejear. Algunas casas tienen una curiosa arquitectura, sacando extensiones en lugares casi imposibles. A lo largo de las calles encontramos varias fuentes, la plaza Mayor y algo escondido, un viejo lavadero.
Después de esto podemos subir al mirador de los Mayos. Para esto buscaremos la iglesia y ascenderemos por su izquierda. Tras un paseo por casas muy antiguas encontramos una placa que dice:
«En este lugar se encontraba antiguamente el castillo de Dedra de origen musulmán y fechado alrededor del siglo XIII. Quedan algunos restos de muralla islámica, aprovechada por los cristianos y un aljibe situado en la parte de arriba de las rocas. Al final del pergamino del título de Villa dado por Felipe II en 1565 hay un escrito que dice: este castillo guardó antiguamente el paso de los moros, en favor de la Santa Fe, católica, resistiendo a fuerza de armas a los de Granada y Baza. Estaban en el 25 hijos-dalgo, libres y esentos de todos pechos y demandados y pedidos, y murieron muchos en cautiverio por defensa de esta fortaleza y la Santa Fe católica.
El balcón de los mayos.
Desde Las rocas, donde se sitúa el mirador el último día de abril y el 1 de mayo, los hombres más jóvenes del pueblo se reunían y cantando las denominadas mayas, daban a conocer a las mozas y a todo el pueblo, los posibles emparejamientos que podían darse y la relaciones que podían consolidarse se ha podido recopilar algunas estrofas como estas,
La señorita… Es más linda, que una rosa y el señor… La pretende como esposa
Ya se despide abril y entra mayo, florido y hermoso para que cada moza escoja a su esposo
Este mirador ha sido construido por la asociación para el desarrollo de Aina, y ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Aina y el Leader, dos mayo 2001″
Para finalizar la excursión, bajamos de nuevo. Esta vez vamos al otro extremo del pueblo, para bajar hasta los campos, muy cerca del río. Desde allí tenemos un paseo acompañados por el rumor del agua hasta la cascada del arroyo de la toba. Los caminos a los bancales que bordean el rio se encuentran en la parte baja del pueblo. El paseo está siempre acompañado por el rumor del agua y en él encontramos múltiples referencias a la película grabada en 1989 «Amanece que no es poco»
Ayna – Nacimiento del Río Mundo
El segundo día amaneció diluviando. El agua nos pilló a medio camino de Riopar y decidimos dar media vuelta y volver al hotel

El siguiente dia partimos hacia Letur, pero antes decidimos reanudar la visita del nacimiento del Rio Mundo. Esta ruta se puede hacer circular si pasas más noches en Ayna, aunque en nuestro caso la hicimos parcialmente


En nuestro caso partimos por la CM-3203 dirección Riopar. Durante 16 Km disfrutamos de una carretera de montaña con curvas y muy poco transitada. Tiene unas preciosas vistas al valle y alterna zonas abiertas con zonas de pinada.

Podemos permanecer por aquí hasta Elche de la Sierra, por una buena carretera, o desviarnos por la AB-508 dirección Molinicos, por una carretera rural – forestal no apta para motos de paseo.


En ambos casos nos desviamos por la CM-412 dirección Riopar. Es una carretera de montaña en su mayor parte, que te adentra hacia el corazón del paraje natural. Muchas curvas y excelentes vistas.

A la entrada de Riopar encontramos el desvío hacia el nacimiento del Rio Mundo.
El paisaje hasta el aparcamiento nos regala árboles que rozan el cielo. Nosotros fuimos en una época de entrada libre, pero se suele cobrar un precio simbólico por la visita. La visita es obligada. Realmente no sabíamos como era el paraje y decidimos cambiarnos allí mismo, pero la cascada está a escasos 500m del parking, así que se podría hacer sin mucha dificultad con la equipación. Lo único a tener en cuenta es que la mitad del recorrido son escaleras.


Aquí me vais a permitir que me extienda un poco. ¿Cómo pasar del look motero al sport? obviamente sabíamos donde íbamos y nos pusimos debajo del traje mallas para ella y pantalón corto para él. Hay que tener en cuenta que teníamos las maletas a tope así que seguimos el viejo truco de atar la ropa a la moto. Esto es simple: pasamos una cadena – latiguillo por la manga de la chaqueta y por la pernera del pantalón. Una vez pasado por algún asidero de la moto y cerrado el candado lo acomodamos en la red sobre las maletas. Los cascos igualmente se quedaron atados en la moto.
Y ahora si, con look más cómodo, visitamos este precioso paraje.
Rio Mundo – Yeste
Volvimos sobre nuestros pasos por la CM-412 hasta la AB-508. Son unos 14Km de carretera un poco cambiante. Pasamos de dos carriles a uno, cambiamos de asfalto parcheado asfalto en buen estado…. pero hay bonitas vistas en algunos tramos. Tras estos 14Km llegamos a un cruce y nos desviamos a la derecha, hacia Yeste por CM-3206. Este tramo es de buena carretera, con curvas muy ligeras y poco tráfico. Si queréis podéis desviaros hacia el embalse de la Fuensanta para hacer algunas fotos.
Yeste es un pueblo acogedor. Si tenéis tiempo podes perder unas horas en visitar el castillo o estirar las piernas por sus calles. Nosotros comimos y nos pusimos en marcha hacia Letur.
Yeste – Letur
Partimos de Yeste por la CM -3264 y A-44 durante unos 30Km. La carretera en este tramo también es cambiante. Al principio encontramos unas vistas preciosas al embalse y a los campos y un asfalto impecable, pero de manera que avanzamos el camino se torna algo más rústico. Nos alojamos en «La Granja», cuyo nombre no estaba escogido por casualidad


Y después de descargar los trastos salimos a estirar las piernas y ver el pueblo. Létur es un precioso pueblo manchego, masificado en verano y solitario el resto del año. Fuimos a principio de Junio, entre semana, y no había ni un bar ni supermercado abierto, y para ellos es lo más normal del mundo. Menos mal que llevábamos suministro en la moto para subsistir un día.
El pueblo tiene dos zonas, el casco histórico y el casco urbano (igualmente desértico entre semana). En la zona histórica encontramos cosas muy interesantes, como el arco de las moreras, la calle Albayacín con sus arcos mozárabes o la calle de los molinos, a demás de muchas rutas por donde pasear y ver cascadas. Tiene un precioso mirador desde donde admirar sus casas colgadas. A demás es famoso por su piscina de aguas naturales en en centro del pueblo
Letur – Caravaca de la cruz – Baños de Mula – Casa
El cuarto dia se presentaba caluroso, y nuestra ruta se dirigía hacia Murcia…
Salimos de Letur después de desayunar el en único bar que abrió ese sábado y nos dirigimos a Caravaca de la Cruz, por ver mundo de regreso a casa. Nos esperaban 3 horas de carretera, pero hicimos varias paradas. La primera en Caravaca.
El paso de la comunidad de Castilla – La Mancha a la comunidad de Murcia tiene como una barrera climatológica natural. Pasamos de la agradable primavera manchega a la abrasadora primavera murciana. Las carreteras nos dejaron los infinitos campos de la huerta murciana y una considerable recta hacia Caravaca. Aquí buscamos sitio para comer, pero entre el calor y la masificación decidimos ponernos en marcha hasta la siguiente parada: Baños de Mula

Baños es una pedanía peculiar. En esta zona las aguas termales recorren los sótanos de casi todas las casas. Allí se pueden contratar baños por horas o alojamiento con derecho a baño. Sin duda es un tesoro en lo más árido de Murcia. Contratamos un baño para dos antes de comer. Hay que decir que en Junio ya hace demasiado calor para disfrutar de un baño termal, pero desde luego se te queda la piel como el culito de un bebé y los músculos bien relajados después de tantos kilómetros.

Después de comer en el restaurante con vistas, partimos hacia casa… la mayoría del camino por autovía.
Y después de este paseo, pegatina a la maleta y ¡Hasta la próxima!
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