Ruta del Silencio
Mayo 2026

Hola amigos de las dos ruedas. Hace poquito hemos estado en Teruel, recorriendo la famosa ruta del silencio, y queremos contároslo todo. ¿Es tan bonita como dicen? realmente merece la pena?
La ruta
La ruta recorre 63 Km de la A-1702, desde el puerto de Cuarto Pelado, muy cerca de Cantavieja, y finaliza pasando Eljuve, muy cerca de Gargallo.
Realmente la ruta se puede realizar en ambas direcciones. Los carteles de inicio y fin de ruta tienen por un lado «Inicio» y por el otro «Fin» así que realízala como mejor te convenga.
La carretera es suave y bien cuidada, no se necesita gran experiencia para recorrerla, pero hay que tener en cuenta un par de cosas importantes:
– No hay gasolineras en todo el recorrido. Este es un dato muy importante a tener en cuenta, puesto que si te quedas tirado en mitad de la ruta, alguien va a tener que ir a rescatarte.
– A los moteros nos encanta dejar nuestra pegatina por todas partes. Encontrarás carteles colocados expresamente para dejar nuestras pegatinas, así que por favor no vandalices los monumentos.

– La codiciada pegatina la venden en muchos sitios que encuentras en la web oficial por 0’50€, pero Cantavieja son muchos los comercios donde te las regalan por una compra mínima. Nosotros tomamos un refrigerio en la cafetería de la plaza del pueblo al terminar la ruta y nos dieron unas cuantas, y compramos camisetas en una tienda de la calle Mayor y nos regalaron unas cuantas más, sin embargo, en el bar donde comimos en la ruta nos cobraron 0’50 como está estipulado en la web. Es algo simbólico, pero es a tener en cuenta.

El recorrido
Nosotros veníamos de Albarracín, disfrutando de los pinares del Ródeno como preludio de esta mítica ruta. La recorrimos desde Gargallo hasta Cantavieja,

Pasando Gargallo tomas el desvío hacia la derecha y ahí encuentras el primero de los carteles, o el último, dependiendo de cuál sea tu dirección. Desde aquí hasta llegar al Eljuve, encuentras paisaje de matorral de alta montaña, vastas extensiones a ambos lados que te hacen reflexionar de la pequeñez del ser humano.
Cerca de aquí y antes de llegar a Eljuve encontramos la primera de la icónicas Paradas de esta ruta de la que estamos seguros que habéis visto cientos de fotos.
El Guante

Nos encontramos en el mirador del guante, un guante motero de grandes dimensiones símbolo de nuestra hermandad silenciosa. No os vamos a engañar, los fines de semana se satura y vais a tener que hacer cola para tomaros una simple foto. Como quieras llevar la moto hasta el mismísimo guante para sacar una foto para Instagram la cola va a ser doble.
La siguiente parada es Eljuve. Este pueblecito parece bastante típico para comer o al menos fuimos muchos los que tuvimos la misma idea. Lo cierto es que no había mucha variedad gastronómica y encontramos casi todo cerrado aunque era sábado. No conseguimos averiguar si era alguna fiesta local o si había sucedido algún evento los días anteriores, pero el pueblo estaba desértico y comimos en el único bar abierto. Antes de escribir esto pensamos mucho si hacer una valoración del local o no hacerla, pero sinceramente nos hubiese gustado leer alguna reseña del lugar antes de quedarnos allí.
Estaban saturadas. Una cocinera y dos camareras. Más de una hora desde que nos tomaron la comanda hasta que nos sacaron los bocadillos. Nosotros mismos tuvimos que traernos los cafés desde la barra y unas cuantas cosas más que no merece la pena contar, queremos pensar que tenían un mal día, queremos pensar que habían tenido problemas de personal… Solo sabemos que al bar «La Carretera» no volvemos.
Continuamos el camino y el paisaje cambia radicalmente, de repente te ves, bordeando la montaña, con unas preciosas vistas al Valle. Y justo a muy poco kilómetros encuentras el icónico mirador de la cabra.
El «Silencioso»

Este monumento, que es símbolo de la ruta del silencio, es un macho montés conocido como el «silencioso» e ilustra todas las pegatinas y camisetas de la ruta. Sin en el guante había cola en la cabra hay el doble.
Se ubica en un impresionante mirador del Maestrazgo y es el guardián silencioso de la ruta, simbolizando el vínculo entre lo humano y la naturaleza.
Organos de Montoro
Camino a los super «instagrameables» túneles de Pitarque pasamos por los órganos de Montoro. Continuamos el camino pon una tranquila carretera donde te cruzas algún coche y decenas de motos, pero para eso hemos venido, para encontrarnos con amigos con compañeros de Ruta. Pasar por los órganos de Montoro es todo un espectáculo visual, aunque no encontramos el mirador para disfrutarlos tranquilamente. Siempre puedes estacionar en el cruce que te lleva a Montoro de la Mezquita y sacar desde allí alguna foto.
Rodar paralelo a esta formación rocosa que sobresale de la tierra es todo una delicia. Podemos poner fotos pero no hay nada que se compare a circular, viendo esas agujas de rocas que salen de la tierra y parecen moverse al son de la moto.
Cambiamos los órganos por una pinada y robles a nuestra derecha, y a unos 7Km de aquel cruce de Montoro de la Mezquita nos desviaremos a la derecha hacia Pitarque.
Túneles de Pitarque

La carretera cambia de buen asfalto a un camino con falta de mantenimiento. Poco a poco te vas entrando en un paraje con unas espectaculares rocas al frente y el río a la izquierda y de repente los ves, los túneles de Pitarque: esos arcos excavados en piedra que has visto cientos de veces en Instagram. Uno, dos, tres y ya te has pasado. Confieso que me supo a poco, confieso que, después de ver tantas publicaciones vendiendo las maravillas mágicas del lugar, esperaba otra cosa dimos la vuelta como pudimos cerca de una casa donde descansaban unas vacas y regresamos sobre nuestros pasos para parar unos instantes junto a uno de los arcos, no cierto que el paraje y la hermandad se respira más que nunca. Así que, pese a esa primera sensación inicial, podemos confirmar que es uno de los puntos mágicos de la ruta.
Estrechos de la Cañada
Pasando pasando Villarluengo encontramos los estrechos de la Cañada. En este lugar, la carretera bordea la roca viva dejando tramos que te dejan sin aliento. Aquí vives la geología en estado puro. Puedes observar los estratos del terreno, los plegamientos y toda la historia geológica que nos cuenta un paisaje donde una vez habitaron los dinosaurios. No encontramos miradores ni lugares donde parar a tomar una foto pero cuando paséis por allí os aseguro que lo reconoceréis
El caimán

Este antiguo autobús de línea es el último, o quizás el primero de los puntos fotográficos más emblemáticos de la ruta. Este es una maqueta, pero se colocó en honor del autobús que recorría esta carretera para conectar estos pequeños pueblos allá por los años 60. Junto a él encuentras un cartel explicativo, contándote toda la historia de este bus tan peculiar.
Fin de Ruta

Finalmente llegamos a Puerto de Cuarto Pelado. Este puerto es inicio y fin de ruta del silencio. Con el cansancio del cuerpo, pero con la satisfacción de haber recorrido una de las rutas más emblemáticas de Teruel pusimos rumbo a Cantavieja a por un refrigerio y a repostar que como os he dicho antes gasolineras no hay en todo el recorrido.
Recorrer estos 63 Km te puede llevar todo el día si paras a conocer los tesoros de cada pueblo. La ruta esta pensada para recorrer en silencio, como su propio nombre indica, y ser un punto de introspección en ruta… y os aseguramos que lo es.
Esperamos que la disfrutéis tanto como nosotros y nos leemos muy pronto.
